Llueve sobre mojado
Cuando un tío está de vacaciones, le llamas dos, tres veces al día como mucho, y te dice que, aunque le encanta que le llames, te recomienda que lo hagas menos porque sus amigos se enfadan... ¿Puede una tomarse el comentario a bien? ¿Hay alguna manera de darle la vuelta para que no se me hinche la vena del cuello y piense que es un idiota sin personalidad? O peor, ¿un cobarde que no quiere que le llame y no se atreve a decirme que le deje en paz que no quiere saber de mí?
Cuando me sucedió esto, no pude menos que pensar que ahí están los cuatro años de diferencia que nos separan, en comentarios como ese. A mí jamás se me ocurriría decirle a mi pareja que no me llame porque a mis amigos no les parece bien que hable por teléfono. No sé si es porque soy mujer, porque estoy loca o porque es algo razonable. Y no sé si él lo hace porque es un crío, porque es un hombre o porque no le importo lo suficiente.
Quiero decir; se supone que cuando empiezas a salir con alguien es todo perfecto porque no puedes parar de pensar en esa persona y la tienes en cuenta en todo lo que haces. Al principio, las relaciones son de; contigo, pan y cebolla. Estás conociendo a la persona y procuras no tener ningún fallo para que esteis el mayor tiempo posible subidos a la nube. Pero no. Fernando me dice que no le llame tanto porque les molesta a sus amigos, en lugar de plantarles cara y mandarles a freír espárrago porque le gusta hablar conmigo y no está dispuesto a limitarme, a cortarme las alas. Le gusta hablar conmigo y no quiere ponerle trabas. No.Prefiere limitarme, y me toca a mi el ajo y el agua. Hablando en plata, la que se jode, soy yo.
He llamado a mi mejor amigo. Me ha dicho que no estoy loca. Pero claro, es que mi mejor amigo es de lo que no hay con las mujeres. Es un fastidio que no haya conseguido enamorarme de él: por muchos esfuerzos que he hecho, nada y eso que estoy segura de que nadie me cuidaría como él. A nadie le importaré tanto como le importo a él. Pero ya se sabe que en esto del amor, no se pueden forzar las cosas.
Y ahora me siento fatal, me siento idiota. Hace que cada una de las sonrisas que había dibujado al escuchar su voz no valga la pena. Hace que me arrepienta de echarle de menos, me hace sentir mal por necesitarle. Y siento que no voy a aguantar muchas de estas más, porque me ha herido el orgullo. Hace poco que salí de una relación muy complicada y llueve sobre mojado. Me está dando sobre una herida que no ha cicatrizado.
Y ahora me planteo... ¿Qué debería hacer?

tersaglam dijo
Este chico es el que tiene 4 años menos?
3 Julio 2010 | 09:51 AM